En los últimos años, hemos presenciado un cambio importante en la forma en que vemos y entendemos la relación entre los gobiernos, las empresas y la sociedad civil. El pensamiento de que el Estado es el único responsable del desarrollo social ha evolucionado. Hoy, hablamos más de corresponsabilidad. No se trata de suprimir las obligaciones del Estado, sino de establecer propósitos comunes y reconocer que todos tenemos influencia en el espacio en el que vivimos.
Nuestros problemas son tan diversos y complejos que requieren la colaboración de capacidades y fortalezas diversas.
Esta visión se ha reflejado en el informe de Edelman Trust Barometer 2023, quienes miden la confianza y credibilidad en Colombia. Este reveló que, ante la pregunta de cómo se pueden superar las divisiones ideológicas que existen y tomar medidas constructivas para abordarlas, las personas respondieron que los mejores resultados se generan cuando las empresas y el gobierno trabajan de manera conjunta.
“Se requiere construir consenso y colaborar con las políticas y normas para entregar resultados que nos lleven hacia una sociedad más justa, segura y próspera”, afirma el informe.
Es por esto que, para Ocensa, convertirse en agente de cambio en los 48 municipios del área de influencia de la Compañía comienza con la búsqueda de alianzas y el fortalecimiento de las capacidades del sector público.
Apostar por la capacitación y fortalecimiento de las instituciones, quienes son las que legitiman los intereses de las personas que integran la sociedad, es apostar por el progreso social.
Acciones como mejorar las habilidades de las y los funcionarios públicos para que puedan obtener recursos y financiamiento del Gobierno Nacional, impulsando así el desarrollo de inversiones en la región, o acompañar la construcción de políticas públicas que promuevan la participación equitativa y garanticen los derechos de grupos específicos, como mujeres y jóvenes, contribuyen a crear un entorno más justo y equitativo para todas las personas.
Para este propósito, no basta con la unión de las empresas y las entidades públicas, sino que es necesario que participe la academia como un actor que proporcione conocimientos especializados y genere procesos formativos acordes a la realidad de los territorios. En la actualidad, OCENSA cuenta con el Centro de Estudios Valor Público de la Universidad EAFIT, quienes ofrecen maestrías y capacitaciones a los funcionarios.
“Con este conocimiento, voy a mejorar mis condiciones como funcionaria pública a través de las herramientas necesarias para afianzar habilidades e innovar en procedimientos que me permitan ofrecer un mejor servicio a la comunidad”, afirmó Bibiana Machucha de la Alcaldía de Tauramena, Casanare.
Apostar por el fortalecimiento de las instituciones públicas incrementa la confianza de la sociedad en el Estado y abre espacios para la construcción colectiva de los territorios.





