La Fundación Oleoductos de Colombia (FODC) tiene una apuesta decidida por el fortalecimiento del liderazgo social y comunitario. Con esto se busca impulsar la creación de puentes entre la ciudadanía y la gestión de lo público, siendo las organizaciones sociales el andamiaje esencial para ello. De esta manera, se refuerza también la protección del derecho de las comunidades a organizarse y participar en la gobernanza de su territorio, promoviendo así sus intereses colectivos.
El fortalecimiento de las organizaciones comunitarias es el principal punto fuerte y área de acción de la Fundación. Este interés surge desde el nacimiento de la organización y la promulgación de la Constitución de 1991, reconociendo las herramientas que dicha Constitución ofrece para el desarrollo de liderazgos comunitarios. Conectar el liderazgo colectivo y reconocer a las personas que están detrás de las iniciativas sociales en el territorio, permite impulsar el desarrollo sostenible del país.
La Fundación reconoce a las Juntas de Acción Comunal (JAC) como el primer escalón de la participación ciudadana. Por consiguiente, se han implementado estrategias para fortalecerlas con el objetivo de que ejerzan influencia en el desarrollo de sus territorios y en todos los asuntos de interés público. Mediante esta colaboración, se logra que un mayor número de hombres y mujeres se conviertan en actores activos dentro de sus comunidades.
En Colombia, existen alrededor de 65.000 Juntas de Acción Comunal, y el Gobierno Nacional tiene como objetivo aumentar este número a 100.000. Esto evidencia que las JAC son las instituciones con mayor presencia en el territorio colombiano, incluso llegando a áreas donde otras organizaciones y el Estado no tienen la misma efectividad. Además, son reconocidas como una de las principales instituciones para fortalecer la democracia, ya que permiten la inclusión de personas a partir de los 14 años y de todos los grupos demográficos. De esta manera, las JAC se encuentran en una posición privilegiada para identificar las necesidades del territorio y sus comunidades, convirtiéndose en un motor que puede impulsar cualquier iniciativa para el desarrollo.
Gracias a esta apuesta, se ha logrado que muchas personas reconozcan su posible papel activo en relación con el funcionamiento del Estado, superando la apatía preexistente frente a la cooperación social. Con el fin de fomentar esta participación, La FODC contribuye a la capacitación en liderazgo individual y comunitario para el ejercicio de una ciudadanía responsable, al tiempo que brinda herramientas para el desarrollo de habilidades gerenciales, administrativas, financieras y contables que fortalecen los procesos colectivos. De esta manera, las personas y organizaciones involucradas en los proyectos de la Fundación, logran establecer procesos de influencia en la planificación y gobernanza de sus territorios.
Este trabajo fortaleció a la JAC de Panorama en Remedios, Antioquia; a través de su participación en proyectos, lograron generar rentabilidad y construir alrededor de 100 viviendas para su comunidad, cumpliendo con todos los estándares de planificación y participación. Por otro lado, la JAC Los Amarillos en Sahagún, Córdoba, obtuvo financiamiento para proyectos agropecuarios, lo que les permitió establecer un banco comunitario para el desarrollo de su corregimiento. En Caucasia, la JAC Las Malvinas, construyó activos comunitarios como vías, casas de paso, parques y viviendas, fortaleciendo así su territorio. Estos ejemplos, entre muchos otros, ilustran el trabajo de mujeres y hombres que son actores claves del desarrollo, y a quienes la Fundación Oleoductos de Colombia ha apoyado para potenciar su liderazgo y capacidades, logrando impulsar su influencia positiva en el territorio.





