En Puerto Boyacá, un grupo de jóvenes decidió mirar la energía de otra manera: no solo como un recurso técnico, sino como una oportunidad para transformar la vida de sus comunidades. Así nació el proyecto Instituciones Educativas Sostenibles, una iniciativa de Oleoducto de Colombia, empresa del Grupo Ecopetrol, con el apoyo de la Fundación Oleoductos de Colombia y la Universidad Nacional de Colombia, que durante meses acompañó a 100 estudiantes en un proceso de formación en transición energética, sostenibilidad, estructuración de proyectos y gestión comunitaria.
Los jóvenes llegaron al proyecto con preguntas. Hoy se van con propuestas: sistemas de energía limpia para sus veredas, alternativas para reducir consumos, ideas para mejorar prácticas ambientales y, sobre todo, una nueva certeza: ellos pueden liderar el cambio. Uno de los hitos más importantes fue el fortalecimiento institucional del Colegio Puerto Serviez, que ahora cuenta con capacidades y herramientas para seguir impulsando procesos educativos ligados a la sostenibilidad y la innovación.
A lo largo del programa, los participantes vivieron experiencias que no solo ampliaron su conocimiento técnico, sino que transformaron su manera de ver el mundo. La “mini deformación” —un ejercicio pedagógico diseñado por el equipo metodológico de la UNAL— fue una de las actividades más recordadas: allí, los jóvenes fueron invitados a cuestionarse, sentir, moverse, emocionarse y romper con los paradigmas que les habían limitado su visión.
“Desde mi punto de vista, siento que los jóvenes deberíamos hacer más parte de estos proyectos, ya que nos estamos preparando. Es como una experiencia, es como una práctica para descubrir un nuevo mundo: descubrir lo que nos gusta, lo que nos apasiona, lo que sentimos.”
— Consuelo Muñoz, joven integrante del proyecto.
“Mi expectativa sobre el diplomado es la innovación que este tiene y cómo me ayudará a desarrollar mis habilidades ocultas y a potenciarlas para darles un buen provecho.”
— Yoandris Díaz, joven integrante del proyecto.

Jóvenes del proyecto Instituciones Educativas Sostenibles
Hoy, Puerto Boyacá cuenta con una generación de jóvenes que entiende la sostenibilidad no como una moda, sino como una responsabilidad. Desde Oleoducto de Colombia, la Fundación Oleoductos de Colombia y la Universidad Nacional de Colombia, este proyecto reafirma el compromiso con la diversidad, la equidad y la inclusión: abrir caminos para que quienes históricamente han tenido menos acceso a oportunidades encuentren un lugar legítimo en la transición energética del país.
“En Oleoducto de Colombia estamos convencidos de que el desarrollo sostenible comienza por crear oportunidades reales para que los jóvenes de las zonas rurales puedan proyectar su futuro desde su propio territorio. Ver cómo una institución educativa se fortalece y cómo estos estudiantes se apropian del conocimiento para apalancar la transformación en sus territorios es la prueba de que cuando trabajamos de manera conjunta, creamos las condiciones para que las comunidades evolucionen con autonomía y visión de largo plazo.”
— Ana María Cubides, líder de Sostenibilidad de Oleoducto de Colombia
Este proyecto hace parte de la gran estrategia de inversión social de Oleoducto de Colombia, una apuesta diseñada para potenciar el desarrollo sostenible de las comunidades mediante la formación y el fortalecimiento de los proyectos de vida de la juventud. Desde iniciativas enfocadas en productividad y empleabilidad, educación e innovación, y cultura, hoy acompañamos e inspiramos a cerca de 400 jóvenes para CreSER con Propósito y liderar la transformación de sus territorios en Coveñas, San Antero, Caucasia, Puerto Boyacá, Puerto Berrío y en las comunidades indígenas de Purísima y Tuchín.






