En Antioquia, el sector minero-energético representa un elemento crucial para la economía, puesto que el departamento es uno de los principales territorios mineros en el país, especialmente en la producción de oro. Sin embargo, regiones como el Bajo Cauca evidencian desafíos estructurales y retos asociados a la informalidad, la productividad y la gestión ambiental.
En este contexto, nos articulamos con la Gobernación de Antioquia a través de la secretaria de Desarrollo Económico, para aportar a la transformación del sector mediante el fortalecimiento técnico, institucional y comunitario, brindando acompañamiento y asistencia técnica a 85 Unidades de Producción Minera (UPM) y organizaciones energéticas del Bajo Cauca, Nordeste y Occidente antioqueño, promoviendo así la formalización y la implementación de prácticas más seguras, eficientes y sostenibles.

Visita a Unidad Productiva Minera en San Roque, Antioquia.
Desde el componente minero, hemos priorizado la seguridad y la prevención como ejes fundamentales. La formación en Seguridad y Salud en el Trabajo, la implementación de rutas de educación ambiental y la asesoría a 12 alcaldías y fuerza pública no solo fortalecen las capacidades técnicas, sino que contribuyen directamente a la reducción de riesgos en una actividad donde la seguridad sigue siendo un desafío crítico en el país.
A través del componente energético, impulsamos acciones que posicionan la eficiencia energética como herramienta de competitividad. Mediante diagnósticos, formulación de proyectos y formación en energías renovables, promovemos el uso responsable de los recursos, reduciendo costos operativos y preparando a las organizaciones para un entorno cada vez más exigente en términos ambientales y regulatorios.
“A la fecha, alcanzamos un 28% de ejecución del proyecto, acompañando a 45 organizaciones priorizadas en las regiones donde implementamos el proyecto, con una inversión de más de 1.450 millones”, afirmó Karina González, coordinadora del proyecto.
Adicionalmente, avanzamos en la estructuración de oportunidades que conectan el sector con el desarrollo social, como el análisis de viabilidad de un proyecto con el hospital de Caucasia y la gestión de información para acceder a financiación mediante el mecanismo de Obras por Impuestos (OxI), una herramienta clave para cerrar brechas en los territorios.
De esa manera, accionamos bajo enfoques contundentes que impactan más allá de las cifras, y sensibilizan a las UPM sobre la importancia de que más que producir, el sector minero-energético por cómo trabajar con mayor seguridad, responsabilidad ambiental y valor agregado a las comunidades.





