5 empresas del Bajo Cauca construyeron sus propias políticas de género para ser implementadas en sus organizaciones, a su vez se capacitaron en acceso a nuevos mercados, financiamiento, transformación digital y enfoque de género.
62 mujeres y 30 hombres participaron del proyecto Huellas para equidad, el cual tuvo una duración de 05 meses apalancando el empoderamiento económico y empresarial de las mujeres de la región.

En alianza con la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), a través de su programa Generando Equidad y la Fundación Oleoductos de Colombia, desde el proyecto Huellas para la equidad, buscó el empoderamiento económico y empresarial de las mujeres del Bajo Cauca antioqueño por medio de acciones formativas y de sensibilización que promovieron la inclusión económica y la transformación social. Esta alianza logró poner sobre la mesa un proceso histórico y cultural de paradigmas sobre equidad género, el rol de la mujer siendo empresaria y la dignidad de ella, propiciando que las personas opten por acoger este tema como un modo de vida desde lo personal hasta lo profesional, con el fin de eliminar los tipos de violencia de género que se presentan en la región.

Durante los últimos cinco meses en una construcción colectiva y participativa, cada unidad productiva creó insumos para la generación de una política de género específica que promoviera la equidad entre mujeres y hombres, para garantizar sus derechos. Por lo tanto, a partir de estas se reafirmó el compromiso de aplicarlas en el quehacer interno y externo, teniendo presentes la esencia y los principios básicos de cada organización, estas se firmaron el martes 30 de agosto de 2022 en el municipio de Caucasia, Antioquia en el evento de cierre.

En este mismo evento la directora de la Fundación Oleoductos de Colombia Manuela Restrepo Sylva agregó: “nombrar a las mujeres no es darles voz a las mujeres, no nos pueden ver como símbolos o una cuota más. Tenemos todas las capacidades para tomar las decisiones más importantes de una sociedad como la nuestra” además, la directora afirmó “nosotras somos más del 51% de la población, debemos entrar en las conversaciones constantes, en las complejas, en cada espacio económico, social, político y cultural. Somos nosotras las llamadas a escribir una historia de cero violencias de género”.
También, Hilda Garay, directora de COMUCOM y beneficiaria del proyecto dijo: “para nosotras las mujeres son muy importantes estos espacios, aquí ponemos en común las soluciones y herramientas para implementar en nuestras organizaciones y aportar a eliminar de una vez por todas las brechas de género, pero no solo eso, aprendemos en lo personal a salir de una sociedad machista donde nos han acostumbrado a que somos inferiores por ser mujeres, pero eso quedó en el pasado”.

De igual manera, Paula Cobo Arango, directora del Programa Generando Equidad de USAID, considera que: “la apuesta es que estos programas sigan trayendo desarrollo y empoderamiento a regiones como estas, hoy la tarea continua y seguiremos creando nuevas formas de equidad en cada rincón del territorio”.
Por otra parte, cada organización recibió herramientas que les permitieron capacitarse en el acceso a nuevos mercados, financiación, transformación digital y enfoque de género. Esto posibilitó vincular a mujeres y hombres con experiencias significativas en la cotidianidad de sus labores, así mismo, se consolidaron nuevas estrategias para el desarrollo y la competitividad.

A su vez las personas beneficiarias del proyecto asumieron el lenguaje incluyente como parte primordial de sus conversaciones, entendiendo que este es utilizado para eliminar las referencias al género de las personas, en frases o textos que puedan interpretarse como discriminatorios o sesgados. Las unidades productivas implementaron estas nuevas propuestas para que la inclusión y el reconocimiento de derechos sea una realidad.
Finalmente, cada empresa recibió por parte de USAID y la Fundación Oleoductos de Colombia una dotación para avanzar en el empoderamiento empresarial, mejorando las condiciones laborales que se manifestaron al iniciar el proyecto. Estos insumos le apuestan a seguir transformando vidas y familias.
En el Bajo Cauca sumarse a la equidad de género es tarea de todas y todos.





