En el corregimiento Puerto Servíez de Puerto Boyacá, los jóvenes están demostrando que la innovación y la sostenibilidad van de la mano. A través del proyecto Instituciones Educativas Sostenibles, impulsado por Oleoducto de Colombia con el apoyo de la Fundación Oleoductos de Colombia y el laboratorio de innovación UNLab 4.0 de la Universidad Nacional de Colombia, estudiantes de la Institución Educativa Puerto Servíez han desarrollado soluciones tecnológicas para enfrentar los retos ambientales de su comunidad.
El proyecto tiene como objetivo formar a más de 50 niñas, niños y adolescentes de Puerto Servíez, fomentando en ellos habilidades en sostenibilidad e innovación. A través de la capacitación para desarrollar proyectos prácticos, como el uso de energías renovables y la economía circular, busca convertir a estos jóvenes en agentes de cambio que impulsen el desarrollo sostenible en sus comunidades, alineándose con los objetivos de descarbonización y protección del medio ambiente.

Gracias a este esfuerzo conjunto, dos iniciativas destacadas emergieron como ejemplo de cómo la innovación puede transformar una comunidad: Tecnoriego Ecopuertoserviez y Procesador 2.0. Estos proyectos no solo promueven la sostenibilidad, sino que también están alineados con los objetivos de descarbonización y cuidado del medio ambiente, logrando un impacto real en la región

El sistema de riego Tecnoriego Ecopuertoserviez utiliza energía solar para abastecer grandes áreas agrícolas, optimizando el uso del agua y reduciendo el impacto ambiental mediante energías limpias. A su vez, Procesador 2.0 transforma residuos plásticos en combustible mediante eco-pirólisis, fomentando la economía circular y contribuyendo a la reducción de la contaminación y la dependencia de los combustibles fósiles.
Premiados en el Festival Somos Sostenibles

Durante el tercer Festival Somos Sostenibles, que tuvo lugar en la semana SeVivir entre el 16 y el 20 de septiembre en Bogotá, los estudiantes de Puerto Boyacá presentaron estas dos iniciativas y fueron reconocidos por sus esfuerzos. Con el apoyo de Oleoducto de Colombia, la Fundación Oleoductos de Colombia y UNLab 4.0, lograron destacarse y obtener el premio a las mejores iniciativas de innovación sostenible del evento.
“Procesador 2.0 tiene como objetivo convertir plástico en gasolina utilizando el proceso de pirólisis. Empleamos plástico PET, el de las botellas reciclables, para impulsar la economía circular. Además, reutilizamos los gases no condensados, lo que evita su liberación a la atmósfera y reduce la contaminación,” explicó Leider Ríos, uno de los jóvenes líderes del proyecto.
Estos logros no solo son un ejemplo de innovación, sino también un testimonio del impacto que proyectos como Instituciones Educativas Sostenibles tienen en el desarrollo sostenible de las comunidades.
“Desde Oleoducto de Colombia nos hemos enfocado en promover iniciativas con jóvenes porque creemos firmemente que el compromiso con ellos es clave para fortalecer el tejido social y asegurar un desarrollo sostenible que trascienda nuestra operación”. Ana María Cubides, Experta en Sostenibilidad, ODC
Instituciones Educativas Sostenibles es uno de los siete proyectos de inversión social de Oleoducto de Colombia, con la que se potencian los proyectos de vida de más de 400 niñas, niños y adolescentes en su área de influencia. Este proyecto forma parte de la estrategia CreSER con Propósito, la cual contribuye de manera significativa al desarrollo sostenible de las comunidades al fomentar la educación, la cultura y el emprendimiento entre los jóvenes.





