Hace 43 años, cuando los jóvenes no tenían celulares en los bolsillos ni redes sociales para encontrarse, en Puerto Berrío la música ya servía como punto de encuentro. En un municipio que crecía al ritmo del río Magdalena, un grupo de muchachos comenzó a reunirse alrededor de guitarras desgastadas, flautas desafinadas, clarinetes oxidados y partituras empolvadas con una idea sencilla: crear un espacio donde la música pudiera formar parte de la vida de la comunidad.
Entre ellos estaba Luis.
Junto a otros jóvenes, líderes comunitarios y maestros de música, ayudó a poner en marcha una escuela que con los años se convertiría en uno de los procesos culturales más importantes del municipio. Lo que comenzó en un pequeño y caluroso salón terminó dando vida a la banda sinfónica de Puerto Berrío y formando generaciones enteras de músicos, docentes y gestores culturales.
Hoy, más de cuatro décadas después, la historia continúa.
Cada día, Jonny Steeven Suárez, otro joven apasionado por la música, cruza las puertas de la Casa de la Música para encontrarse con una nueva generación de niñas, niños, jóvenes y adolescentes. Hoy es el monitor musical de Jóvenes en Sinfonía, un proyecto que promueve las expresiones culturales y artísticas del municipio a través de procesos formativos en música y habilidades para la vida.
Jonny, monitor de música – Proyecto Jóvenes en Sinfonía, Puerto Berrío.
Lo que hace especial esta historia es que Jonny no llegó allí por casualidad.
Es hijo de Luis.
Del joven que, hace más de 40 años, ayudó a construir la escuela de música que marcó a Puerto Berrío.
Durante años fue estudiante de ese mismo proceso. Aprendió a leer partituras, participó en ensayos, asistió a encuentros musicales y fue creciendo entre instrumentos y profesores que dejaron huella en su vida.
Nunca imaginó que algún día ocuparía el lugar de quienes le enseñaron.
“Ser el monitor de una escuela de música de la cual mi papá formó parte y ayudó a construir me genera mucha satisfacción personal”.
Mientras recorre los salones de la Casa de la Música, escucha a los estudiantes practicar escalas, intentar sus primeras melodías o descubrir sonidos que nunca habían producido antes. Son escenas cotidianas, pero para él tienen un significado especial.
“Uno no sabe que el día de mañana uno de sus alumnos pueda convertirse en el próximo profesor o director de la escuela de música”.
Presentación durante el lanzamiento del proyecto Jóvenes en Sinfonía.
Quizás esa frase explica mejor que cualquier otra lo que ha ocurrido en Puerto Berrío durante los últimos 43 años.
La primera generación construyó una escuela.
La segunda generación la mantuvo viva.
Y ahora una tercera generación comienza a escribir sus propios capítulos.
Son 40 niñas, niños, jóvenes y adolescentes que llegan atraídos por la música, la curiosidad o el deseo de aprender algo nuevo. Algunos toman un instrumento por primera vez. Otros descubren habilidades que no sabían que tenían. Todos encuentran un espacio para desarrollar disciplina, creatividad, confianza y trabajo en equipo.
Para Jonny, el verdadero valor de la música está en la capacidad que tiene para acompañar procesos de vida, fortalecer el carácter y ayudar a que cada persona encuentre una forma positiva de expresarse y aportar a su comunidad.
“La música le da a las personas herramientas para crecer, expresarse y encontrar su propio camino”.
Jóvenes en Sinfonía, Puerto Berrío.
Esta historia ocurre en el marco de Jóvenes en Sinfonía, un proyecto de inversión social voluntaria de Oleoducto de Colombia, con el apoyo de nuestra Fundación Oleoductos de Colombia y la Alcaldía de Puerto Berrío, que busca promover las expresiones culturales y artísticas de niñas, niños, jóvenes y adolescentes del municipio a través de procesos formativos y experienciales en componentes musicales y sociales.
Este proyecto hace parte de CreSER con Propósito, la estrategia de inversión social de Oleoducto de Colombia, con el apoyo de la Fundación Oleoductos de Colombia, mediante la cual más de 400 jóvenes de Antioquia, Boyacá, Córdoba y Sucre fortalecen sus proyectos de vida a través de la educación, la cultura y el emprendimiento.








