- En el marco de la implementación de la Teoría de Cambio para el golfo de Morrosquillo, se avanza en el diseño de un modelo de gobernanza territorial basado en tres pilares: multinivel, en red e identitario, que busca articular decisiones entre gobiernos, sector privado, sociedad civil y comunidades.
- Los ecosistemas de manglar, que capturan 7 veces más oxígeno que otras coberturas vegetales, y que en Córdoba y la bahía de Cispatá representan en el más de 7.000 hectáreas, son un agente de gran relevancia para la construcción del modelo de gobernanza para el golfo de Morrosquillo.
- El Atlas Socioecológico, documento que integra información social y ecológica de los municipios del golfo de Morrosquillo, reveló más de 12 retos estructurales (debil dobernanza local, pobreza multidimensional mayor a 80%, erosión costera acelerada, déficit de agua potable, entre otros) que afectan el crecimiento económico, social, ambiental e institucional de los municipios del golfo.
Bajo el compromiso misional de impulsar desarrollo sostenible de la mano de las comunidades, propiciamos escenarios de participación ciudadana que vincula a la institucionalidad, academia, asociaciones de pescadores, mangleros, empresarios turísticos, entre otros actores estratégicos de los municipios de San Antero (Córdoba), Coveñas, Tolú y San Onofre (Sucre), para construir un modelo de gobernanza que conduzca al golfo de Morrosquillo hacia una región soñada; biodiversa, segura, gobernada desde la participación y la transparencia, que brinda oportunidades incluyentes.

Los encuentros, realizados el 22 y 23 de mayo con el acompañamiento de la Universidad EAN, reunieron a más de 100 personas –más de 25 por cada municipio– que validaron los principales hallazgos del Atlas Socioecológico, documento elaborado por la EAN que integra información social y ecológica del territorio, las relaciones de las comunidades con su entorno, los saberes y visiones necesarios para realizar una planeación estratégica para la implementación de acción que ayuden a hacer realidad el sueño de las y los habitantes del golfo.
La Fundación nos hizo un llamado a los actores sociales del territorio para que podamos participar, construir y cocrear lo que queremos para un futuro. Es un llamado importante porque además nos está proporcionando herramientas de liderazgo
Sais Margarita Rumié Pájaro, participante del taller en San Antero – Córdoba.
Durante los encuentros realizados entre 2024 y 2025, se fortaleció el movimiento “Golfo Soñado”, integrada por 44 representantes de instituciones públicas y privadas y 105 representantes de organizaciones sociales que gestionarán acciones de cambio para el territorio. Asimismo, se lograron identificar retos como la débil gobernanza local, déficit de agua potable y saneamiento básico, degradación de ecosistemas de manglar, pobreza multidimensional superior a 80%, erosión costera acelerada, exclusión de las comunidades en las actividades económicas, entre otras situaciones que, abordadas con la implementación de iniciativas basadas en la naturaleza, ayudarán a la materialización de la visión de futuro que se proyecta a 2035.

El modelo de gobernanza del golfo de Morrosquillo avanza. Nuestra Fundación seguirá impulsando escenarios de participación donde las y los protagonistas del territorio puedan converger y trabajar colectivamente con la convicción de que es posible transformar los desafíos en oportunidades de crecimiento y sostenibilidad.


La Fundación nos hizo un llamado a los actores sociales del territorio para que podamos participar, construir y cocrear lo que queremos para un futuro. Es un llamado importante porque además nos está proporcionando herramientas de liderazgo


